Mere-serClaudia

¿Quiénes somos?

Es usual cuando aún no hemos realizado una conciencia interior o espiritual de nosotros mismos, que tratemos de contestar a la pregunta de quienes somos a través de nuestros roles. Pero la verdad es que nosotros no somos dichos roles, ni siquiera el rol que más amemos en esta vida. Nosotros no somos únicamente padres o madres de  familia, ni somos empresarios, ni somos un sexo, ni un género, es decir no soy o una mujer o un hombre únicamente como definición, ni somos ninguno de los roles que hayamos representado.

 Una de las cosas más interesantes que ocurre en la vida, y que la vida nos hace vivirla en diferentes ocasiones, es la desidentificación, y la vida nos hace vivirla de diferentes maneras, especialmente cuando tenemos cambios. Suponte que tú has sido un hombre casado por 20 años, y tienes dos hijos, y tienes un negocio de X rubro,( construcción o en el mundo de los transporte), y que de un día para otro te divorcias  y  vendes tu empresa; entonces empiezas a sentir que tú no eres  el de antes y quizás empiezas a preguntarte “entonces, quien soy yo? O suponte que tú vives en Venezuela, en Colombia, en México, y un día decides emigrar, y en ese país eras arquitecto y te vas a Europa, por ejemplo, o te vas a Canadá, o  a Estados Unidos, y allí empieza ese proceso también de desidentificación. Quién soy yo? Y entonces te empiezas a dar cuenta que en ese lugar nadie te conoce, que tú no eres LA PSICÓLOGA, EL MOTIVADOR, EL ARQUITECTO, que el dinero que tienes se te va terminando rápido, y que no entiendes nada, ni siquiera el idioma, y que no tienes ni siquiera una identificación formal que diga que tú perteneces a ese lugar, y a pesar de que el mundo es mundo, y lo hemos dividido por pedacitos, que eso también está en nuestra imaginación, (dividir este hermoso planeta en retazos), pero esas cosas pasan, y entonces cuando llegamos y empezamos de cero, nuevamente nos preguntamos “Quién soy yo”?. Benditos esos procesos de desidentificación, porque es allí cuando podemos empezar a respondernos quienes somos en verdad, y es allí cuando encontramos, lo que yo le llamo : El Poder del Ser. Y el poder del ser significa cuando empezamos a mirar adentro para poder definirnos, y no nos definimos por nuestros roles, sino desde nuestra más profunda Conciencia como seres con una naturaleza espiritual que trasciende los roles, las decisiones o los conceptos que otros tengan de nosotros mismos y empezamos la verdadera integración y auto aceptación, y empezamos la mejor definición de nosotros mismos.

 Un hombre muy interesante, que hace unos años escribió un libro que generó mucha polémica, y también muchos comentarios en el mundo empresarial, fue Stephen Covey con su libro “Primero lo primero”. Cuando Stephen Covey escribe el libro “Primero lo Primero”, hizo un círculo de influencias, y te pregunta allí, con qué rol te identificas: trabajo, familia, dinero, sociedad, tu cuerpo, tus role, etc.  y explica que si tú te identificas solo con tus desempeños o roles, estás en problemas, incluso si tú te identificas únicamente como pareja, como esposo, como madre, como padre, incluso como líder de una religión, estás en serios problemas. ¿Por qué? Porque en algún momento la vida puede dar un cambio, y de pronto tú cambias ese rol, o lo pierdes  o vives lo que se llama “el síndrome del nido vacío”, es decir las personas que construyen un nido, llámese hogar, llámese que se definen por ser padres, y cuando los hijos se van, que es lo natural, que se tengan que ir porque si has sido un buen padre, tus hijos van a tomar su camino, y ellos van a querer empezar a hacer sus vidas y ser independientes, y entonces cuando ocurre lo que se le llama: el síndrome del nido vacío, es cuando te miras y dices “Bueno, entonces quién soy yo? Para qué trabajé tanto? Qué fue lo que hice?”  Este es un excelente momento, ya sea que hayas pasado por la desidentificación porque te convertiste en inmigrante, o porque tuviste que hacer cambios en tu vida importantes, o porque cambiaste de empresa, o porque de alguna manera decidiste cambiar de gremio, o porque tus hijos crecieron, o porque fuiste tú, quien se fue, no importa, lo que ocurre es que esos eran roles y son maravillosos , pero se trata de vivirlos desde la conciencia  y empezar a buscar las respuestas donde siempre estuvieron dentro de ti!

Te invito a conocer aquí en mi página programas de meditación que te ayudaran a conectar con la parte más hermosa de ti mismo: tu propio Ser!

 

Claudia Arbeláez.