Mere-serClaudia

Que es la Inteligencia Financiera y cómo comenzar a aplicarla en tu día a día

Si aún no has entendido el concepto de Inteligencia Financiera y si hasta este momento no estabas aplicando conceptos de la misma no te preocupes, simplemente como yo digo, reinvéntate y descubre que estás en el mejor momento para hacerlo.  

Así que lo primero que vamos hacer es describir la inteligencia financiera. La inteligencia financiera es la capacidad de conectar tu manejo del dinero, primero: con un sentido de abundancia, con un sentimiento de prosperidad conectarlo con tus talentos, tu capacidad de convertirlo en servicios y en productos, el manejo de tus finanzas, basado por supuesto en tu capacidad de generar nuevas y potentes inversiones en tu vida e ingresos que estén constantemente fluyendo y trabajando para ti.  

Este es el concepto de inteligencia financiera, pero vamos a ver unos puntos bien importantes y te voy hablar de cosas cien por ciento prácticas que te invito que hagas hoy.  

Para comenzar, lo primero que quisiera (si te funciona), es anotar en un papel y hacer una sincerización financiera, decirte a ti escribiendo: cómo están realmente tus finanzas, hacer un análisis de tus ingresos, deudas, ahorros, activos e inversiones. 

Entonces en ese papel vas a escribir todos tus ingresos y egresos: lo que tienes, tus activos, lo estás debiendo, lo que necesitas mensualmente para vivir, todo lo que crees que necesitas y después vas a analizar en varias columnas lo que realmente quieres y lo que realmente necesitas. 

Un punto con tu vida financiera que te da sinceridad, es: por ejemplo, esto es realmente lo que necesito para vivir o esto en este momento es algo de lo que puedo prescindir. Cuando se habla de inteligencia financiera, obviamente hay que salir de la zona de confort y a veces la zona de confort es lo que la sociedad nos enseñó que debemos consumir para sentirnos felices, porque al final (y eso está estudiado), cuando una persona logra cubrir una vida confortable, lo que tenga de ahí para arriba no necesariamente significa felicidad; puede significar placer, puede significar lujos, puede significar más tiempo de ocio, pero no necesariamente felicidad. 

Porque la felicidad es más cómo se vive lo que se tiene que lo que puedes llegar a tener. Es empezar a preguntarnos para salir de esa zona de confort, «¿qué realmente de esto yo necesito?». Lo segundo sería: el conocimiento es poder; pero es poder únicamente si lo llevo a la acción. Así que luego de haber hecho ese análisis de tu vida financiera: “¿qué tengo, qué no tengo, con qué cuento ahora, qué gastos estoy haciendo, cuáles son gastos superfluos?», necesito preguntarme qué de este dinero podría o he podido ahorrar y no lo he hecho, no es para culparte o criticarte sino para hacer cambios y poner el conocimiento en acción 

¿Qué acciones necesito hacer?, y a lo mejor ahí te das cuenta que necesitas incrementar tu capacidad de ahorro, a lo mejor te das cuenta que has estado dependiendo de una sola fuente de ingresos o que tu economía era ser un auto-empleado o un empleado que tiene una economía de mes a mes, únicamente para pagar tus gastos; te das cuenta que así no puede crecer tu inteligencia financiera y que cuando vienen estos momentos que son impredecibles y que podrían pasar, tú estás tranquilo porque has desarrollado conciencia financiera; has desarrollado sentido de abundancia, confianza en ti mismo y por supuesto tienes un colchón que te permite la tranquilidad de pasar por todos los momentos financieros de tu vida con  comodidad.  

En la inteligencia financiera otro paso fundamental es el entendimiento de tus emociones: ¿cuáles son tus impulsores a la hora de gastar, a la hora de invertir, a la hora de ahorrar; cómo produces, cuáles son tus emociones, que piensas acerca del dinero, qué sientes, te sientes cómodo o tienes miedo?. ¿Te acuerdas de esa historia de Rico Mac Pato que tenía y tenía; y acumulaba por miedo a no tener?; no se trata de manejarte con el dinero con esas emociones. 

Inteligencia financiera también es tener emociones libres, pensamientos expansivos acerca del dinero. Cuando cambias tu motor a la conciencia, a la fuerza y a la fe, ya nada de lo que está afuera te controla y  tomas el control de tus finanzas y de tu vida. 

Básicamente el agradecimiento es una energía en extremo poderosa. Es una conexión con la Fuente, Inteligencia Divina, el Vórtice de energía perfecta, como le quieras llamar, pero cuando te alineas con esa fuente allí, solo hay amor, abundancia y plenitud.

Los beneficios más importantes de la gratitud en tu vida son:

Encuentras que el bien subyace a toda situación. Empiezas a ver que todo tiene su lado bueno. En todo lo que ves, absolutamente en todo, incluso en las cosas que aparentemente son malas y te están pasando o te pasaron, hay un bien que subyace; así que cuando cambias el enfoque empiezas a reconocerlo.

Reconoces la Fuente. Te conectas con la fuente porque no estás viendo la escasez. Pues la fuente no es escasa, no está basada en tener, está basada en Ser. Miremos este ejemplo: Muchas personas tienen el hábito de rezar ante una situación que les preocupa desde el clamor, la súplica, el sufrimiento, la desesperación, el tema es que rezar desde allí significa que esa es la energía que está dentro de uno y desde ese nivel de vibración no se conecta con Dios o la Fuente directamente. La idea es orar en la nueva energía, es desde el agradecimiento. Es decir, agradecer de antemano a Dios porque detrás de todo esto hay un bien escondido, es tener fe, confianza, con una sonrisa, con alegría. Y podrías preguntarte: ¿ante un obstáculo, cómo me voy a alegrar de lo que está pasando? Y no es que nos alegremos del problema, es que básicamente estás reconociendo el bien que subyace detrás de él.

Afectas cuánticamente todo, cuando estás agradecido. Si quieres que una situación mejore, es mucho más efectivo hacerlo desde la fuerza del agradecimiento porque es una energía extremadamente poderosa. Entras en la vibración de la paz, es anti estrés, reduce la producción de cortisona, la hormona del estrés y empieza a producir una serie de hormonas que tienen que ver con el bienestar y la sanación.

Es un paso importante en la autovaloración. Es importante tener la práctica en las actividades diarias de agradecernos a nosotros mismos en cada oportunidad que tengamos y de esta manera permanecer conectados con esa energía de gratitud hacia lo que somos, de reconocimiento y no de crítica o juicio a nosotros mismos.

Estás en un templo presente. La práctica de estar en la abundancia va más allá del tema de las religiones. Si abrazamos la religión del amor y la gratitud ya sería suficiente, ése es el mejor templo interior, porque realmente te lleva a la paz.

Nos conecta en tiempo presente. Cuando no estás en el agradecimiento tal vez estás en el futuro o en el pasado. Cuando agradeces todo; incluso lo pasado, agradeces el aprendizaje, pues de seguro a través de eso, hubo un bien y con solo entregarlo puedes convertirlo en partículas de luz y conciencia para ti y para todos; y ese cierre es muy poderoso, cuando agradeces el futuro, reconoces y dejas llegar lo mejor a tu vida.

El agradecimiento nos saca del problema. Si estás pasando por un problema y te enfocas en ello, vas a incrementar el problema; pero si te enfocas, dentro de ti, te quedas tranquilo, te pones neutral, elevas tu vibración y te dices «no importa lo que estoy viendo aquí, hay una solución para esto y la agradezco aunque no la haya visto», eso atrae de inmediato el bien y lo puedes manifestar con sólo pensarlo. Redirige la Energía. La energía está desperdiciada cuanto estás en la escasez y en la queja. A veces la gente hace competencia de quien sufre más. En donde se pone el enfoque es lo que crece. Debemos entender que los problemas no se resuelven con la misma energía con que fueron creados. Un problema no se resuelve pensando en el problema porque es la energía de dolor, se resuelve en medio de ese problema trayendo la energía de la solución.

Te alineas con el bien. Cuando te quejas te estás alineando con lo que no quieres, al agradecer cambias el foco y te alineas con la abundancia y con el bien y de inmediato te cambias del ciclo de la preocupación a la proactividad y resultados deseados.

Te posicionas con las leyes de la abundancia. Nos conectamos con la abundancia, porque nos reconocemos capaces de dar, por el contrario cuando estamos en la posición de «yo di tal cosa y alguien no me la devolvió» o, «es un malagradecido», este concepto hay que cambiarlo, porque lo que damos lo hacemos desde la alegría de dar y porque hay mucho en nosotros para compartir. ¡Das básicamente porque eres abundante! Y te llega multiplicado por otras vías.

Aceptas que eres pleno y que todo lo demás es ilusión. Ves tu plenitud, ves todo lo que tienes, ves tu abundancia, agradeces dinero, agradeces oportunidades, agradeces hasta lo que todavía no ha llegado. Aceptas que todo está bien y lo demás es una ilusión, la escasez es una ilusión en la que eliges ya no estar.

Te provocas una emoción, un pensamiento y una vibración completamente diferente. Cuando agradeces, transformas de inmediato tu vibración y por ende transformas la vibración de afuera. Provocas una emoción y una vibración igualada a la fuente.

Cultiva la apreciación. Empieza a apreciar todo lo que te rodea. Siempre ha habido amor a tu alrededor, que quizás no te lo dieron como querías; porque todos hemos estado inmersos en situaciones que nos han impedido dar o recibir ese amor desde un lugar completamente saludable, pero cuando vibras en agradecimiento de inmediato ya estás conectado con el amor que eres. Cuando subes tu propia energía , elevas de inmediato la vibración a tu alrededor.

 

Claudia Arbelaez